Castilla - La Mancha. Un 35,9% de los jóvenes de Toledo no consigue acabar la ESO.

El blog de FOL de José Manuel Roca.-
La provincia de Toledo es la que más porcentaje de fracaso escolar registra en Castilla-La Mancha, donde un 35,9% de los menores no consigue obtener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Le sigue Albacete, con el 35,2% de fracaso; Cuenca, con un 32,5%; Ciudad Real, con un 32,1%; y Guadalajara, donde 28,7% de los jóvenes no consiguen graduarse.
El periódico semanal Magisterio ha publicado en exclusiva y por primera vez desde que se implantó la Logse, el fracaso escolar por provincias. Los primeros análisis de los datos, correspondientes al periodo 2002-2006, indican que el fracaso fue ganando terreno en esos años por el nordeste español, dejando al tercio noroccidental con una tasa sensiblemente menor.
En este periodo, Castilla-La Mancha ha conseguido reducir las cifras de fracaso en cerca de un 2% de media, pasando del 34% en 2002 al 32,8% en los últimos datos, de 2006. A pesar de ello, los números han evolucionado de manera desigual en cada provincia.
La reducción más importante la ha experimentado Cuenca, que ha pasado de un 39,1 a un 32,5% en 2006 (-6,6%); seguida de Ciudad Real, de un 35,4 a un 32,1% (-3,3%); y Toledo, de un 38,4% a un 35% (-2,4%). La otra cara de la moneda la reflejan Guadalajara y Albacete, provincias ambas que han visto aumentar las cifras de fracaso. La primera, en un 4,2% (de un 24,5 a un 28,7%), y la segunda, un 2,3% (de un 32,9 a un 35%).
Ninguna provincia española tiene un fracaso bajo en términos europeos, ya que ni una se encuentra por debajo del 10%. Se aproxima Guipúzcoa, con un 12%, aunque por debajo del 20% se encuentran también Asturias, Soria, Salamanca, Álava y Vizcaya. Sin embargo, una cuarta parte de las provincias españolas se encuentra con más de un 35% de fracaso, todas ellas en la mitad sur. Los últimos lugares los ocupan Ceuta, Alicante y Almería.
Gran diferencia por sexos
Por sexos, las diferencias se amplían mucho más, siendo más de siete veces menor la probabilidad de fracasar de las mujeres nacidas en Soria que de los hombres alicantinos. En Castilla-La Mancha también es visible esta diferencia: mientras que el 41,4% de los chicos no consiguen terminar la ESO, las chicas reducen este fracaso hasta el 23,8%.
Son las jóvenes de Guadalajara las que menos fracaso escolar registran (21,3%), seguidas de las ciudadrealeñas (24,2%) y albaceteñas (25,6%). Por el contrario, los chicos de Toledo se llevan la peor parte en estas cifras, con un 45,4% de fracaso, seguidos de los de Albacete, 44,1%; y Cuenca, 42,2%. En la provincia donde hay una mayor diferencia entre los resultados de chicos y chicas es en Cuenca, un 19,8%.
El fracaso escolar se calcula a partir de la tasa bruta de graduados en ESO, e indica el porcentaje de población que no obtiene el título de ESO. En 2006 ese porcentaje fue del 30,8% de los estudiantes en España. Estos datos han sido calculados a partir de los datos del Ministerio -que, aunque con retraso, son conocidos- y de la nueva estimación provincial de la población facilitada por el INE. El problema es que los datos del Mepsyd sólo llegan a 2006, y los del INE empiezan en 2002. Por lo que sólo es posible conocer la evolución de los datos entre 2002 y 2006.
Uno de los principales problemas del fracaso es que tiene consecuencias graves: en la continuidad de los estudios, porque la Logse prácticamente prohibió a los que no obtuvieran el título de la ESO continuar con los estudios reglados; de cara a encontrar trabajo, porque «a nuestros políticos no se les ha ocurrido otra cosa que impedir el acceso a la función pública a todos aquellos que carezcan del graduado en ESO, excluyendo así a un tercio de la población», concluye la revista.

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