Valencia. El empresario tiró el brazo a la basura.



El blog de FOL de José Manuel Roca.-

Entre la indignación y el asombro. Un joven boliviano, trabajador sin papeles, ha denunciado a la empresa en la que trabajaba, una panificadora de Gandía, después de sufrir un accidente laboral que le costó la amputación de su brazo izquierdo el pasado 28 de mayo.

En efecto, indignante y asombroso: el empresario no paró la producción, sino que limpió la maquinaria y tiró el brazo a la basura. En ocasiones uno no puede dar crédito a lo que lee.